Conocimiento = Poder

artes&letras_4.gif Columna publicada en Artes y Letras, diario El Mercurio, el domingo 11 abril 2006. El texto se reproduce más abajo y está disponible aquí como Download file Materiales relacionados de interés Informe Final, Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad, febrero 2006 pdf_icon19.gif 1,1 MB Conocimiento = poder Si el conocimiento es poder, como famosamente enunció Sir Francis Bacon a fines del siglo XVI, este poder está cada vez más concentrado. De hecho, los países de alto ingreso, que apenas representan un 15,5% de la población mundial, producen el 85% de los artículos publicados anualmente en revistas científicas y técnicas; generan el 91% de las patentes solicitadas en el mundo; reciben el 98% del total mundial recaudado por el uso de derechos de propiedad intelectual, y disponen del 91% de las 500 mejores universidades medidas según el ranking de la Shanghai Jiao Tong University. Puestos a las puertas de una economía global basada en la creación y aplicación del conocimiento, y ante el umbral de un nuevo modo de producción basado en flujos de información y la circulación de bienes intangibles, resultan evidentes las desventajas comparativas de aquellas naciones que no disponen, ni expanden, sus capacidades de innovar. Chile está ante esta encrucijada. O bien limita su potencial de crecimiento al despliegue espontáneo de sus fuerzas productivas, aprovechando las ventajas naturales de la economía mientras duren, o se empeña determinadamente en desarrollar sus capacidades de innovación y evita así que siga ensanchándose la brecha de conocimiento que nos separa de los países desarrollados. Estados Unidos actuó así a partir de la posguerra, impulsado por la visión de Vannevar Bush y el activismo del gobierno federal. Japón lo hizo un poco más tarde bajo el estímulo del poderoso MITI, el Ministerio de Comercio Internacional e Industria, dedicado a la inversión y la tecnología. Los países nórdicos?especialmente Finlandia y Suecia?vienen actuando exitosamente en la misma línea desde hace ya un par de décadas y hoy son líderes mundiales de la inversión en conocimiento e innovación. El mismo camino eligió más recientemente Australia y Nueva Zelanda. En común, los gobiernos de estos países, en estrecha vinculación con las empresas y las universidades, crearon un marco institucional propicio para la innovación y la estimularon activamente. Ninguno esperó que ésta emergiera totalmente armada del solo tráfico del mercado, como Atenea de la cabeza de su padre. La promovieron enérgicamente. Diseñaron y aplicaron políticas públicas con ese fin. Crearon instrumentos y procedimientos para coordinar el esfuerzo nacional en innovación. Incentivaron la investigación tecnológica y dieron facilidades a las empresas para desarrollarla. Apoyaron mediante becas y otros incentivos la formación de científicos e ingenieros. Chile, por el contrario, sigue atrapado dentro del anacrónico dilema entre mercado y Estado; entre la mano invisible y la cabeza estratégica. Nos comportamos como si ambos términos fuera excluyentes. Hijos todos de nuestro turbulento pasado ideológico, pensamos que más de uno significa, inevitablemente, menos del otro. De esta forma no sólo quedamos de espalda a la experiencia internacional sino que, puestos ante la encrucijada, vacilamos. Perdemos poder de conocimiento y se empequeñece el horizonte de nuestro desarrollo. Es hora de romper este equilibrio paralizante. Cabe al gobierno tomar la iniciativa y proponer al país una clara estrategia a favor de la innovación para la competitividad. Dentro de ese marco, las empresas y las universidades, actuando en el mercado, podrán entonces tomar la iniciativa y extender el potencial tecnológico de la sociedad. José Joaquín Brunner
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Comentarios

Es sorprendente lo ideologizada que es la mirada de los hijos del 'turbulento pasado'. Niguno acepta que es posible la alianza de lo privado y lo público: o por temor a un Estado con intervención excesiva, o por temor a ser acusados de ser partidarios de dicho pecado... no obstante las experiencias de muchos países. En realidad no recuerdo un ejemplo de un salto de este tipo gracias a la simple mano invisible: o han sido 'revoluciones desde arriba', con fuerte dirección estatal, o productos de las alianzas que describes.
Efectivamente, John, no creo que haya antecedente histórico alguno en que la innovación --a nivel de un país, y no de una u otra empresa-- surgiera espontáneamente por la sola acción de las fuerzas del mercado. Sin embargo, aquí nos cuesta aprender..., no solo a nuestros alumnos sino también a empresarios, editoralistas de diarios, políticos y académicos de quienes uno esperaría más... JJ
hola a todos, estoy aqui por vez primera y creo que este sitio web responde a la necesidad actual de un potencial "intelectual". Me es de mucha ocurrencia conocer más articulos de su publicación. (wladimir.melo@gmail.com) desde ya, muy agradecido... atte a ud(s) wladimir
En el penúltimo párrafo fácilmente pudo haber cambiado Chile por Latinoamerica, y seguir siendo una frase muy cierta. Me alegra y anima bastante análisis de este tipo que deben quitarnos las anteojeras ideológicas al momento de construir naciones reales y posibles.
Estimado don Jose Joaquin Brunner: Muy bonitas sus palabras, pero me gustaria que diera ejemplos de como "estos países (...) crearon un marco institucional propicio para la innovación y la estimularon activamente" o de como "Crearon instrumentos y procedimientos para coordinar el esfuerzo nacional en innovación"
Esmérita: justamente el documento con que acompañé mi columa da luces sobre como podría hacerse en Chile. Más adelante trataré de subir un conjunto de otros materiales con experiencias de países existosos en construir sus sistemas nacionales de innovación. JJ B
Estimado don José Joaquín: Efectivamente, no vi el archivo. Le pido disculpas. Ya lo bajé y voy a leerlo. A todo esto, estuve mirando todas las discusiones de sus blog y me llamó la atención que usted no haya vuelto a opinar en una antigua, pero lejos la más discutida, que es la de los cesates ilustrados y que incluso hasta le han hecho propaganda en sus otros blog los mismos opinantes. http://mt.educarchile.cl/mt/jjbrunner/archives/2005/09/cesantes_ilustr.html Saludos
Esmerita: lo hare, es solo cosa de tiempo... Un saludo, JJ B
Señor Brunner. Su propuesta se basa en la innovación para la competitividad. Se me ocurre que para tener un deseo de innovar ya sea en el plano productivo, o estudio de lo que sea, se requieren algunas prácticas de vida que tienen que ver con el anhelo de mirar, registrar y analizar y nosotros no lo tenemos porque año tras año se repiten los mismos problemas, por ejemplo en lo concerniente a la contaminación, etc. Esos pueblos a los que hace Ud. referencia tienen una larga tradición de formación e información escrita y nosotros - me refiero a todos los iberoindígenas - estamos marcados por la memoria oral que se manifiesta en nuestros estudios, trabajos y por lo consiguiente en la no rigurosidad, y nuestros errores se repiten en un continuo sin fin. En cuanto al fracaso escolar, las autoridades responsabilizan principalmente al quehacer docente dentro del aula y los profesores aducimos como algunas de las causales el no reconocimiento económico de nuestra labor y la pobreza extrema de los alumnos. Lo cierto es que no hay puntos de encuentro. Si no sabemos leer, escribir, y hacernos múltiples interrogantes acerca de nuestro entorno y muchas otras competencias más, seguiremos igual, y lo triste es que en algún momento se nos agotarán estos recursos naturales que nos dan al sustento hasta nuestros días. Atentamente. Anveri.
Estimado don José Joaquín: Realice una tesis de postgrado sobre la brecha digital en Chile, específicamente sobre la incidencia del uso de Internet en la población para elevar los niveles de competitividad del país, particularmente lo que dice relación con incentivar un mayor aprendizaje de esa TIC. En varias partes cite sus estudios, y coincido con usted en que no siempre es entendido este factor sociológico como un componente fundamental y prioritario antes de hablar de la incidencia que las TIC tienen en el desarrollo económico de nuestro país. Como Periodista que soy, además propuse una Estrategia de Comunicación que varia un tanto de lo que se ha hecho hasta el momento a nivel Gubernamental y que se basa en un mensaje socioeducativo, base del Marketing Social, ya utilizado como disciplina para campanas como ?Un Techo para Chile?; ?Si vas a tomar deja la llave? y otras tantas. Me gustaría saber su opinión sobre lo que comunicacionalmente se ha hecho hasta el momento. Atte. Deborah.
Estimado don José Joaquín: Realice una tesis de postgrado sobre la brecha digital en Chile, específicamente sobre la incidencia del uso de Internet en la población para elevar los niveles de competitividad del país, particularmente lo que dice relación con incentivar un mayor aprendizaje de esa TIC. En varias partes cite sus estudios, y coincido con usted en que no siempre es entendido este factor sociológico como un componente fundamental y prioritario antes de hablar de la incidencia que las TIC tienen en el desarrollo económico de nuestro país. Como Periodista que soy, además propuse una Estrategia de Comunicación que varia un tanto de lo que se ha hecho hasta el momento a nivel Gubernamental y que se basa en un mensaje socioeducativo, base del Marketing Social, ya utilizado como disciplina para campanas como ?Un Techo para Chile?; ?Si vas a tomar deja la llave? y otras tantas. Me gustaría saber su opinión sobre lo que comunicacionalmente se ha hecho hasta el momento y que sugiere usted al respecto. Atte. Deborah.
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